
No importaba que yo me diera la vuelta, me seguía mirando, podía incluso sentir que me perforaba con la mirada.
Nunca había visto una mujer tan hermosa, realmente, existe el amor a primera vista, y se me presenta de esta forma, sin avisar, sin saber quien es, que hace, que le gusta.
De alguna forma le tengo que hablar, pero no se como empezar.
Tomo mi paquete de cigarrillos, veo que están vacíos, ahora tengo una excusa.
Ahí está, mirando su etiqueta de cigarrillos vacía, la guarda en el bolsillo, toma el ultimo trago de su cerveza, se levanta y viene a donde yo estoy.
Es más alto de lo que pensaba, ya está aca:
-Disculpá, ¿tendrías un cigarrillo que me convides? , te lo puedo cambiar por un trago.
-Va a ser un cigarrillo caro.
Pasadas unas horas estamos en mi departamento. Nunca había traído un hombre, pero siempre hay una primera vez. Solo con verlo me bastó para decidirme.
Abrió la puerta, me tomo la mano, y de un tirón me llevó adentro. Recorrimos un pequeño tramo directo a su habitación.
Empezó a desvertirse. Yo hice lo mismo, y una vez desnudos nos miramos unos instantes.
-Vuelvo enseguida, esperame aca.
Salí muy rápido, me dirigí al baño y tome mi caja.
La habitación está obscura, pero puedo ver algo. Ahí viene, trae algo en la mano.
Lo veo unos instantes parado en el medio de mi pieza, pienso un segundo y le disparo hasta que no salen mas balas.
Definitivamente, si existe, odio a primera vista.
